Aullidos y colmillos televisivos: cuando Drácula se apuntó al gimnasio…

Buenas a todos, “freaks” del cine y las series de TV!!

Hoy me estreno en este blog y lo hago con una entrada dedicada a la que, probablemente, ha sido LA TEMÁTICA (así, con mayúsculas y negrita) de ficción por excelencia del último lustro: vampiros, hombres-lobo y otras “criaturas de la noche”. Y es que esto de las mordeduras, la sangre y el drama terrorífico es algo que nos ha llamado a los seres humanos desde… ¿¿siempre??, y en el cine hay incontables ejemplos de esta afirmación, desde las múltiples versiones del Conde más famoso de Transilvania hasta la saga apocalíptica Underworld, pasando por verdaderas joyas de culto como Entrevista con el vampiro o Abierto hasta el amanecer.

En cualquier caso, fue el “boom” Crepúsculo el que volvió a poner de moda a los vampiros durante la segunda mitad de los ’00, precipitando un aluvión de novelas, películas y series relacionadas con el tema… Eso sí, los vampiros y sus ancestrales enemigos peludos dejaban definitivamente de ser bichos malvados y espeluznantes para convertirse en sensuales y peligrosas criaturas que, ante todo, inspiraban SEXO. Bueno, excepto este señor de la derecha…

Pues bien, como el mundo de la TV se dedica muchas veces a vivir de las rentas de los éxitos cinematográficos, no tardaron en aparecer como setas multitud de pilotos relacionados con el tema vampírico-licantrópico, de los cuales unos pocos tuvieron éxito y se han convertido ya en series de referencia. En esta entrada voy a hablar de las que, en mi nunca humilde opinión (eso se lo dejo a otros menos fabulosos), son las 4 grandes series de esta temática, todas ellas aún en emisión (CAUTION: POSSIBLE SPOILERS AHEAD).

THE VAMPIRE DIARIES: El fenómeno

Si oigo a alguien hablar sobre vampiros en la televisión actual, automáticamente pienso en esta serie. TVD es La Serie de vampiros modernos por excelencia, como lo fue la controvertida “Buffy, cazavampiros” en su día. Para los que no la conozcan (ya estáis tardando), cuenta la historia de Elena Gilbert (Nina Dobrev), una jovencita huérfana y bastante pavisosa, que se enamora de Stefan Salvatore (Paul Wesley), un vampiro que ha llegado a su pueblo junto a su hermano Damon (Ian Somerhalder). Y sí, sé que suena a drama de instituto con tintes sobrenaturales AKA. Crepúsculo “all over again”, pero la historia de este particular trío se va enredando hasta convertirse en una adictiva historia que ha sabido reinventarse sin perder fuelle durante 5 largas temporadas.

Y es que TVD enseguida dejó de ser una telenovela que narraba la historia entre una humana y un vampiro: brujas, hombres-lobo, cazavampiros, híbridos de vampiro y licántropo (sí, el famoso “vampiricántropo” no fue idea de los guionistas de La Que Se Avecina)… además de Katerina Petrova, uno de los mejores personajes televisivos de los últimos años, de la que hablaré otro día largo y tendido. Todo ello, como en cualquier serie de The CW, profusamente regado con faldas cortísimas, torsos apolíneos y cuerpazos de infarto capítulo sí y capítulo también. Porque claro, en Mystic Falls hasta el cartero es modelo de Abercrombie&Fitch. Y que siga así.

THE ORIGINALS: La hermana pequeña

The Originals es la incorporación más nueva a la familia vampírica televisiva. Visto el éxito de la familia de vampiros Originales de TVD, la cadena The CW decidió que estos personajes daban para un “spin-off”, y de momento parecen no haberse equivocado. Es más, pese a que empezó de forma algo lenta y ligeramente floja, en la actualidad la trama está en un punto tan interesante o incluso más que la de su hermana mayor.

Klaus (Joseph Morgan), Elijah (Daniel Gillies) y la ETERNA Rebekah Mikaelson regresan a New Orleans, ciudad que “gobernaron” décadas atrás y se encuentran un interesante pastel: su antiguo pupilo (y, en algún caso, amante) Marcel (Charles Michael Davis) ha instaurado una especie de dictadura vampírica en el barrio francés de la ciudad, dictadura que el aquelarre de brujas de la zona no está dispuesta a aceptar, por lo que la guerra por el poder es inminente. Pero el punto fuerte de la serie no es su argumento, sino el hecho de que el 90% del elenco está formado por auténticos hijos de puta sanguinarios capaces de cualquier cosa por lograr su objetivo. Y eso, por supuesto, es delicioso.

TRUE BLOOD: La exquisitez +18

Vampiros, hombres-lobo, hadas, demonios, espíritus… y granjeros, muchos granjeros. Básicamente, ése es el resumen de True Blood. Pero, si hay una palabra que defina a esta serie, es SEXO (y que viva la HBO). True Blood explora la faceta más “humana” de estas criaturas, se aleja de sentimentalismos épicos y fabricación de Divas y se centra en mostrarnos cómo sería la convivencia con estos “seres de la noche” si vivieran libremente entre nosotros. Y, como no podía ser de otra manera, los seres humanos nos centraríamos en utilizarlos para nuestro placer: para follar y para drogarnos.

En torno a esta premisa gira la historia de Sookie Stackhouse (Anna Paquin), una camarera de un pueblecito perdido de Louisina inexplicablemente capaz de oír los pensamientos de la gente que, como el resto del planeta, se está acostumbrando a vivir entre vampiros, ahora que estos han hecho pública su existencia al mundo gracias a una empresa que ha descubierto una fórmula para sintetizar sangre artificial de la que pueden alimentarse. Unos misteriosos asesinatos y la aparición del vampiro Bill Compton (Stephen Moyer) precipitarán una serie de acontecimientos que cambiarán la vida de Sookie para siempre. Eso sí, el interés de la serie crece enormemente cuando entra en escena otro vampiro, el antihéroe insultantemente sexy Eric Northman (Alexander Skarsgard).

TEEN WOLF: La deliciosa petardada

Creo que con decir MTV ya todos sabemos que esperarnos de esta serie, ¿¿verdad?? Chicas sexys, chicos con cuerpazos de gimnasio, escenas efectistas y argumento simplón. Pues bien, eso es Teen Wolf, en esencia. Y es maravillosa. Porque en una televisión repleta de series que intentan ir más allá y pontificar sobre el bien y el mal, Teen Wolf se limita a lo que toda serie debería limitarse: entretener. Es una mierda horrorosamente adictiva, facilona, de argumento estúpido, llena de incongruencias y jodidamente divertida, seguramente por todos esos “fallos”.

Protagonizada por Scott McCall (Tyler Posey), se trata de un drama de instituto en toda regla, en el que el hecho de que el protagonista sea mordido en el primer capítulo por un hombre-lobo (con todo lo que eso implica) no impide que siga teniendo los mismos problemas y aspiraciones que cualquier adolescente: perder la virginidad, jugar en el equipo del instituto, perder la virginidad, ir al baile de graduación con la chica que le gusta, perder la virginidad… Además, MTV sabe plasmar como nadie la realidad de los adolescentes actuales: en esta serie, por una vez, a las chicas les gusta tanto o más el sexo que a los chicos, y no se cortan en demostrarlo. Vamos, como la vida misma. Además, por si fuera poco, la relación entre Scott y su mejor amigo, Stiles Stilinski (Dylan O’Brien), es puro HAMOR.

Y hasta aquí la entrada hoy… Nos leemos!! 😉

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Una respuesta a “Aullidos y colmillos televisivos: cuando Drácula se apuntó al gimnasio…

  1. Gran entrada, vampiros (L)
    Solo una cosa, Teen Wolf podrá haber empezado como una mierda adolescente sin sentido, pero ahora mismo tiene unas tramas y unos misterios muchísimo más logrados y bien orquestados que por ejemplo The Vampire Diaries, que es un puto lío todo xDDDDDD.

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